Magister en Producción Vegetal

MONTANI, Tomás.
"Dinámica estacional de la Biomasa y Productividad, aérea y subterránea, en un cultivo de Eragrostis curvula (Schrad.) Nees en la zona semiárida"
Director: Osvaldo A. Fernández

RESUMEN
El pasto llorón (Eragrostis curvula (Schrad.) Nees) es la forrajera cultivada perenne más extendida en la región semiárida templada de Argentina. Ocupa en la actualidad 700000 hectáreas y potencialmente podría expandirse a unos 5000000 de hectáreas. Su aptitud para estabilizar suelos arenosos y tolerar ligera alcalinidad la constituyen en un valioso recurso forrajero, especialmente en zonas de ferti- lidad marginal.
En un ecosistema de pastura, la comprensión y cuantificación de algunas características estructurales y funcionales contribuirán a orientar pruebas experimentales o decisiones de manejo. Es importante conocer la dinámica de la biomasa aérea y subterránea, con discriminación de sus compartimentos verde y seco y vivo o muerto, respectivamente.
Esta información, unida al conocimiento de las tasas de muerte y descomposición, permitirá calcular la productividad primaria neta, tanto aérea como subterránea. Se podrá así calcular tasas de transferencia y renuevo con miras a estudiar características funcionales como el ciclo de nutrientes o tomar decisiones de manejo en el corte o pastoreo. La respuesta del pasto llorón a variables climáticas es importante en un sistema semiárido, sujeto en forma repetida a condiciones de estrés.
Hay disponible información referida a curvas de producción o ensayos de corte y fertilización en Argentina y otros países, pero es escasa o nula sobre la dinámica del sistema aéreo sin corte o pastoreo y la productividad y descomposición del sistema radical, así como de su tasa de renovación anual.
Es propósito de esta tesis cubrir esos aspectos y, debido a que los métodos de estimación de la productividad neta y descomposición radical presentan falencias, desarrollar uno y comparar sus resultados con los de una técnica muy utilizada.
La introducción aborda las dificultades inherentes al estudio de las raíces en gramíneas perennes y los métodos disponibles, con sus ventajas y falencias, haciendo comprensibles las previsiones y pasos de la nueva metodología desarrollada.
El estudio se realizó en la localidad de Argerich, situada a 35 km de Bahía Blanca, en el sudeste de la provincia de Buenos Aires. Los datos se obtuvieron de un potrero con cultivar Tanganyika de 10 años en buen estado. Una estación meteorológica situada en el lugar proveyó los datos climáticos durante los tres ciclos anuales estudiados.
La biomasa aérea se obtuvo por cosecha quincenal de 20 parcelas de un m2 distribuídas al azar y recolección de broza en parcelas cercadas con malla plástica. Estos datos, más la determinación de la tasa de descomposición de material seco en pie en base a bolsas de malla con material muerto, permitieron el cálculo de la productividad neta aérea con el método de Wiegert y Evans (1964).
La biomasa radical se obtuvo con frecuencia aproximadamente mensual, con un extractor cilíndrico que permitió tomar muestras hasta un metro de profundidad, parcializadas en niveles de 25 cm. Las raíces se separaron en vivas y muertas en base a diferencia de densidad en agua, con verificación y correcciones usando la prueba de cloruro de trifenil tetrazolio. Las tasas de descomposición radical, se obtuvieron considerando un modelo exponencial negativo de decaimiento y los decrementos estadísticamente significativos de raíces muertas, considerando también las pérdidas en raíces vivas cuando éstas fueron significativas. Estas previsiones disminuyen el efecto de subestimación causado por la simultaneidad de los procesos de muerte y descomposición. Para aquéllos períodos cuyas biomasas no cumplieron los requisitos antedichos, se usaron ecuaciones de regresión en base a las tasas calculadas y lluvia diaria media y/o temperatura media en los mismos como variables independientes. Se adaptaron las ecuaciones de Wiegert y Evans (1964) para productividad aérea al cálculo de la productividad radical. Tanto la mortalidad aérea como la descomposición de raíces se verificaron utilizando otros métodos.
La biomasa aérea aumenta desde setiembre hasta fin de abril, con máximos de 521 a 544 gMS.m-2. La biomasa verde resulta máxima a fin de marzo, dependiente de las precipitaciones primaverales y alcanza de 277a 292 g.m-2. Durante el invierno, bajo condicionesfavorables,la pastura retiene un 13 a 22 % de biomasa verde.
La caída de broza comienza en noviembre, continuando durante el resto del año con incrementos de 0.44 a 0,48g.m-2.dia-1 y acumulativos anuales de 103,7 a 127,6 g.m-2. La tasa de transferencia de material muerto en pie a broza alcanzó al 1,26 % diario. Las tasas de descomposición de materiaseca enpie tomaronvalores de 0,3 a 0,48 mg.g1.día-1, lo que representa pérdidas mensuales de 0,9 a 1,5 % del material muerto en pie presente. Estas bajas tasas hacen que un alto porcentaje de la biomasa muerta en pie permanezca en la planta y posibilitan la práctica del pastoreo diferido en otoño.
La productividad neta aérea (PNA) fue de 628 a716 g.m-2 según ciclo, con las tasas diarias máximas en noviembre (5,3 a 7,6 g.m-2.día-1) y en febrero-abril (4 y 5,4 g.m-2.día-1). La tasa de renovación aérea es de 1,2 a 1,3, con tiempos de renuevo de aproximadamente 10 meses, coincidentes con el período anual de actividad de la pastura.
Con referencia a la influencia de factores climáticos, la PNA resultó correlacionada positivamente con las lluvias en noviembre y febrero-marzo.
La biomasa radical muestra una distribución potencial con respecto a la profundidad del suelo, disminuyendo con la misma. En base a niveles de 25 cm desde el suelo hasta 100 cm, su contribución a la biomasa total es de 54,8; 19,8; 14,4 y 11 %, respectivamente. Las raíces alcanzan en el lugar una profundidad de 2,5 m, captando el muestreo aproximadamente un 90 % de la biomasa total. Se detectó relación lineal inversa significativa entre biomasa radical viva y lluvia acumulada en cada ciclo.
La biomasa radical total (0-100cm) presenta un patrón de descenso común a los tres ciclos desde agosto a octubre, con mínimos entre 633 y 833 g.m-2 y un aumento de duración variable entre noviembre y marzo con máximos de 1009 a 1139 g.m-2. Las raíces vivas presentan mínimos en octubre (265 a 368 g.m-2) y máximosen febrero-marzo (642 a 652 g.m-2), representando un 38 a 63 % de la biomasa radical total. Las raíces muertas disminuyen en la primavera, sin presentar luego un patrón regular de variación común en los tres ciclos.
La producción radical (calculada en base a sumatoria de incrementos significativos de biomasa radical), método usado como referencia, produjo valores acumulados anuales entre 520 y 752 g.m-2 hasta un metro de profundidad.Las tasas de renovación segúnprofundidad toman valores, en promedio trienal, de 0,48 a 0,58, con tiempos de renuevo de 21,8 a 25,5 meses.
El método desarrollado rindió valores de productividad neta radical que duplicaron a los antes citados. Según ciclo fueron de 1284 a 1415 g.m-2. La mortalidad anual resultóde 1032 a 1327 g.m-2,conuna descomposición acumulada de 1147 a 1269 g.m-2.
Las tasas relativas de descomposición tuvieron valores (según época del año y profundidad en el suelo), de 2 a 18 mg.g-1.día-1, dependientes de la temperatura y/o lluvias en cada período, fueron parcialmente confirmadas por valores dentro del citado rango en muestras de raíces muertas enterradas a campo.
La tasa media de renovación anual radical para las distintas profundidades va de 1,14 a 1,41, con valores crecientes con la profundidad del suelo. En tanto, los tiempos de renuevo radicales, inversamente relacionados con la profundidad, son de 8,6 a 11 meses.
El método utilizado permite conocer a intervalos entre muestreos la productividad, muerte y descomposición de las raíces, por niveles de profundidad en este caso. También detectar patrones de crecimiento de las raíces. Los tiempos de renuevo fueron confirmados por la utilización de cilindros-trampa de raíces o de crecimiento interno, conteniendo suelo sin raíces retenido por malla de plástico y enterrados por un año. Se discuten las ventajas comparativas del método desarrollado para cálculo de la productividad radical.
La productividad neta total (PNT)(aérea + radical) está relacionada linealmente con la precipitación anual y alcanza valores de 1996 a 2042 g.m-2 según ciclo, con un 66,7 % destinado al sistema radical.
La PNA representa sólo un 33,3% de la PNT y son bajas las tasas de descomposición de biomasa muerta en pie y broza. Por tanto, cabe un dominante papel al sistema radical de Eragrostis curvula en el sitio de estudio en determinar la dinámica y estabilidad del ecosistema, canalizando a través de sus altas tasas de descomposición y renuevo el mayor retorno de materia orgánica y nutrientes al suelo, un 68 a 74 % de la PNT anual.

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